Demagogia y populismo

Cátedra Amparo Gaos de Estudios Clásicos / Facultad de Filosofía de León / Segundo Coloquio / Demagogia y populismo en el mundo clásico y en el presente.

Se trata de dibujar un panorama explicativo al mismo tiempo histórico y sistemático, a fin de iluminar aspectos característicos de la práctica política en el mundo antiguo grecorromano, que puedan trasladarse a nuestro presente histórico (moderno y contemporáneo) para identificar similitudes y diferencias según proceda, y haciendo el correspondiente ajuste de perspectiva en cuanto a contextos de época y configuración. 

La tesis que se defiende es que el de populismo es uno de los epítetos que con mayor persistencia se utilizan en el debate político contemporáneo, pero cuya definición conceptual queda siempre en la oscuridad y en la confusión, sin distinguir, por ejemplo, el plano de los planes y los programas del plano de la retórica política (desdoblada, según la clásica formulación aristotélica, en pathos, ethos y logos); el plano de la táctica del de la estrategia; o sin tomar en cuenta la multidireccionalidad de un mensaje emitido o el problema fundamental y dramático de la mentira política, que debe instrumentalizarse siempre en coordinación dialéctica con la prudencia.

Es una confusión que se manifiesta en afirmaciones según las cuales Donald Trump, Nicolás Maduro, Marine Le Pen, Pablo Iglesias, Andrés Manuel López Obrador, Cristina Fernández, Hugo Chávez y Luiz Inácio Lula da Silva, pero también los defensores del Brexit en Reino Unido, Boris Yeltsin, Lenin, Stalin, Hitler, Mussolini, Fidel Castro, Raúl Castro o Robespierre, y el ex presidente de Colombia Álvaro Uribe, el varias veces presidente de Ecuador José María Velasco, Getulio Vargas o Juan Domingo Perón o el general Lázaro Cárdenas, así como también Franklin Delano Roosevelt, John F. Kennedy, o el propio ex presidente Obama, cuando en conferencia de prensa conjunta con el presidente mexicano Peña Nieto afirmó rotundo ser, él mismo, junto con toda la lista aquí expuesta más los que falten, un rancio, patético, iracundo, cursi, irresponsable, ideologizado, torpe, resentido e irracional populista.

Ocurre entonces que quienes lo utilizan -casi siempre para denostar posiciones a las que se adversa- creen estar situados en una posición de racionalidad o claridad (económica, política, ideológica, filológica, filosófica) desde la cual miran con desprecio y terror el peligro que supone la llegada de la irresponsabilidad populista, como si fuera posible estar en posesión de una ciencia política desde cuyas certezas apodícticas todo lo que no se ajusta a su visión categorialmente cerrada se nos manifiesta, en efecto, como una obstrucción irracional de un despliegue de variables económico-políticas armónicamente pre-establecido.

Nuestra intervención en este Coloquio está destinada a tomar distancia analítica de este problema, y comprobar si, lejos de ser una perversión de la política de nuestro tiempo, no es otra cosa que la manifestación de una constante pragmática de la política –según puede ser vista, quizá, en ejemplos del mundo antiguo- configurada con características propias en el contexto del cambio epocal determinado por una doble transición histórica: la de Antiguo al Nuevo Régimen (como advirtiera Tocqueville o el propio Carlos Marx), y la de la transición al sistema de democracias homologadas en occidente tras la caída de la Unión Soviética, de modo tal que podamos estar en posibilidad de defender la tesis de que, en el Nuevo Régimen, toda política es populista.

Material de discusión.

  1. Notas sobre el concepto de populismo, Gustavo Bueno.
  2. La pesadilla de Podemos, Ismael Carvallo.
  3. Los independientes, los verdaderos populistas, Ismael Carvallo.
  4. Francisco en Washington, Ismael Carvallo.
  5. La demagogia, le sue forme. Incontro con Luciano Canforatysm.org.
  6. The acting demagogue, Mary Beard, The Times Literary Supplement (Octubre, 2016).