Los días terrenales

Natalidad, mortalidad, fertilidad, nupcialidad, movilidad

Estos son los cinco conceptos clave que definen a la demografía como disciplina, o por lo menos lo son en su definición más general y aceptada. Ya he dicho en otros lados y momentos que la demografía es la base de la geopolítica, que yo defino, efectivamente, como la lucha a muerte por la ocupación del espacio al margen y por encima del derecho.

La definición que Franz Oppenheimer hace del Estado se ajusta cruda y geométricamente a este concepto, pues para él el Estado no es otra cosa que la dominación bélica y sanguínea sobre un territorio inspirada por el instinto de conservación del hombre, que lo obliga al trabajo, al robo o a la rapiña porque la vida equivale a la lucha por la existencia. Punto.

El sorprendente episodio de Ceuta que presenció el mundo entero hace unos días, con las imágenes de miles de marroquíes invadiendo las calles de esa ciudad española situada en una de las puntas de África del Norte a unos cuantos kilómetros de Gibraltar (Reino Unido) o de Algeciras (España continental), es una muestra rotunda de la centralidad que tienen la demografía y la geopolítica para la comprensión de los asuntos de alta política y de historia.

Porque lo que ahí se vio, en principio, fue una operación de movilización de decenas de miles de personas literalmente ocupando el espacio ante una ciudadanía atónita aunque al parecer de alguna manera acostumbrada a ese tipo de sucesos por virtud de los muchos años que lleva el conflicto entre Marruecos y España por la soberanía de esos territorios, además de que, aunque en esta ocasión la rapidez de la operación fue sorprendente, llevan años ingresando marroquíes o africanos a España en una cantidad igualmente sorprendente con la connivencia del gobierno español de turno, aunque ciertamente ha sido con el gobierno progresista y pánfilo del PSOE cuando las cosas se han puesto al parecer todavía peor.

La factualidad de los hechos era esa: la ocupación del espacio (geopolítica) mediante la movilización masiva (demografía) de individuos. Aquí no hay izquierda ni derecha que valgan, conceptos indoloros e incoloros para la demografía, que sólo se ocupa de cruzar las cinco variables titulares de este artículo para el desarrollo de sus análisis y proyecciones, que para el mediano plazo pintan terrible tanto para España como para Europa, aunque el primero es sin duda el eslabón más débil.

Luego vinieron las interpretaciones políticas y geopolíticas. Al principio supuse yo que esto podría ser tal vez analizado desde la perspectiva de la negativa de España a apoyar a EE.UU. en su guerra contra Irán y de su reticencia explícita a apoyar a la OTAN, y que partiendo del entendimiento entre Marruecos y Trump era dable extrapolar las cosas en el sentido de que el propiciamiento de todo esto –porque en política nada es espontáneo ni resultado de las coincidencias– obedecía a una dinámica de represalia como consecuencia colateral de la guerra de Irán.

Al poco tiempo, el gobierno de Estados Unidos publicó un comunicado oficial en el que manifestaba su apoyo a Marruecos en relación a la soberanía sobre el Sáhara Occidental, en disputa entre el gobierno marroquí y el Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, conocido de manera abreviada como Frente Polisario, que es una organización política surgida en 1973 de ideología nacionalista, socialista y tricontinentalista (anticolonialista) además de laica en la concepción de su dirigencia política (aunque Marruecos es una nación y una sociedad mayoritariamente islámica, siendo la suní la rama principal), y que está en conflicto con Marruecos en función de la liberación saharaui.

Atando cabos, es posible definir un encuadre contextual que tiene a España contra las cuerdas, y es muy probable que, haga lo que haga, todo irá a peor. Ver el video publicado por su jefe de gobierno, Pedro Sánchez, explicando su top tres de canciones para el verano cuando la crisis estaba a todo lo que da en cuanto a explosividad y escándalo, hizo que se me revolviera el estómago y por un instante me hizo perder la esperanza en la política, ámbito fundamental todavía para mí de la acción humana en colectividad en la que sigo considerando que se define en su máximo nivel de severidad y responsabilidad lo que de dignidad puede todavía tener un pueblo tal como es representado por su clase política, que a estos efectos es entonces fundamental por aquello de que el pueblo tiene la clase política que se merece.

Pero si en medio de una crisis de proporciones como la de Ceuta, el responsable de tu gobierno te comparte su playlist del quinto infierno, me temo que esa sociedad, y ese estado, están al borde de la podredumbre total.

No olvidemos en todo caso las variables clave de la demografía, fundamentales a su vez para la geopolítica: natalidad, mortalidad, fertilidad, nupcialidad y movilidad. Dime cómo están esas variables en una sociedad, cuánto control tiene su estado sobre ellas y cuál es su proyección a futuro y te diré qué sociedad y qué estado tienes y tendrás.

Publicación original de El Independiente