Esta es una de las mesas redondas que más me han impresionado en mucho tiempo. Se grabó hace ya más o menos seis años, con motivo del fallecimiento de Claude Lévi-Strauss, padre del estructuralismo que tanta fama tuvo en círculos marxistas y entre antropólogos y sociólogos.

El programa, Teatro Crítico, fue una iniciativa televisiva de la Fundación Gustavo Bueno, que durante varios años mantuvo una producción sorprendente de mesas de discusión y tertulias de primerísimo nivel, en donde abordaron infinidad de temas, analizados a una escala filosófica y con una potencia de penetración definitiva, ontológica.

Las intervenciones de los contertulios -Tomás García López, Marcelino Suárez Ardura y Sharon Calderón- son de una solvencia magistral, pero la exposición de Gustavo Bueno es verdaderamente sorprendente, canónica, pues nos muestra la energía y vigor de su genio crítico, soportado por la fortaleza de una arquitectura sistemática, la del materialismo filosófico, que se levanta derribando cualquier dique dogmático o irracional de nuestro tiempo. Aquí está la Escuela de Filosofía de Oviedo en estado puro.