Antonio Gramsci | Cuadernos de la cárcel. Tomo III. Cuaderno 6, 1930-1932 [Miscelánea]
¿Por qué en cierto momento la mayoría de cardenales estuvo compuesta por italianos y los papas fueron siempre elegidos entre italianos? Este hecho tiene cierta importancia en el desarrollo intelectual nacional italiano y algunos podrían incluso ver en ello el origen del Risorgimento. Ciertamente se debió a necesidades internas de defensa y desarrollo de la Iglesia y de su independencia frente a las grandes monarquías extranjeras europeas, sin embargo no por eso disminuye su importancia en los reflejos italianos. Si positivamente puede decirse que el Risorgimento comienza con el inicio de las luchas entre el Estado y la Iglesia, o sea con la reivindicación de un poder gubernamental puramente laico, y por tanto con el realismo y el jurisdiccionalismo (de ahí la importancia de Giannone), negativamente también es cierto que las necesidades de defensa de su independencia llevaron a la Iglesia a buscar cada vez más en Italia la base de su supremacía y entre los italianos el personal de su aparato organizativo. De este inicio es de donde se desarrollarían las corrientes neogüelfas del Risorgimento, a través de las diversas fases (la del sanfedismo italiano, por ejemplo) más o menos retrógradas y primitivas.
Por lo tanto, esta nota interesa, además de a la sección de los intelectuales, también a la del Risorgimento y a la de los orígenes de la Acción Católica «italiana».
Giulio Andreotti, maestro de la política, un Maquiavelo católico moderno y pivote de la Democracia Cristiana italiana de postguerra.
En el desarrollo de una clase nacional, junto al proceso de su formación en el terreno económico, hay que tener en cuenta el desarrollo paralelo en los terrenos ideológico, jurídico, religioso, intelectual, filosófico, etcétera; debe decirse incluso que no hay desarrollo en el terreno económico, sin estos otros desarrollos paralelos. Pero todo movimiento de la «tesis» lleva a movimientos de la «antítesis» y por consiguiente a «síntesis» parciales y provisionales. El movimiento de nacionalización de la Iglesia en Italia es impuestos, no propuesto: la Iglesia se nacionaliza en Italia en formas bien distintas de lo que sucede en Francia con el galicismo, etcétera. En Italia la Iglesia se nacionaliza de modo «italiano», porque al mismo tiempo debe permanecer universal: al mismo tiempo nacionaliza a su personal dirigente y éste ve cada vez más el aspecto nacional de la función histórica de Italia como sede del Papado.
Antonio Gramsci | Cuadernos de la cárcel. Tomo III. Cuaderno 6, 1930-1932 [Miscelánea]
¿Por qué en cierto momento la mayoría de cardenales estuvo compuesta por italianos y los papas fueron siempre elegidos entre italianos? Este hecho tiene cierta importancia en el desarrollo intelectual nacional italiano y algunos podrían incluso ver en ello el origen del Risorgimento. Ciertamente se debió a necesidades internas de defensa y desarrollo de la Iglesia y de su independencia frente a las grandes monarquías extranjeras europeas, sin embargo no por eso disminuye su importancia en los reflejos italianos. Si positivamente puede decirse que el Risorgimento comienza con el inicio de las luchas entre el Estado y la Iglesia, o sea con la reivindicación de un poder gubernamental puramente laico, y por tanto con el realismo y el jurisdiccionalismo (de ahí la importancia de Giannone), negativamente también es cierto que las necesidades de defensa de su independencia llevaron a la Iglesia a buscar cada vez más en Italia la base de su supremacía y entre los italianos el personal de su aparato organizativo. De este inicio es de donde se desarrollarían las corrientes neogüelfas del Risorgimento, a través de las diversas fases (la del sanfedismo italiano, por ejemplo) más o menos retrógradas y primitivas.
Por lo tanto, esta nota interesa, además de a la sección de los intelectuales, también a la del Risorgimento y a la de los orígenes de la Acción Católica «italiana».
En el desarrollo de una clase nacional, junto al proceso de su formación en el terreno económico, hay que tener en cuenta el desarrollo paralelo en los terrenos ideológico, jurídico, religioso, intelectual, filosófico, etcétera; debe decirse incluso que no hay desarrollo en el terreno económico, sin estos otros desarrollos paralelos. Pero todo movimiento de la «tesis» lleva a movimientos de la «antítesis» y por consiguiente a «síntesis» parciales y provisionales. El movimiento de nacionalización de la Iglesia en Italia es impuestos, no propuesto: la Iglesia se nacionaliza en Italia en formas bien distintas de lo que sucede en Francia con el galicismo, etcétera. En Italia la Iglesia se nacionaliza de modo «italiano», porque al mismo tiempo debe permanecer universal: al mismo tiempo nacionaliza a su personal dirigente y éste ve cada vez más el aspecto nacional de la función histórica de Italia como sede del Papado.
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