Escuela de Altos Estudios

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La Escuela de Altos Estudios es la unidad de enseñanza, estudio y difusión de saberes humanísticos, económicos, históricos, científicos y filosóficos del Instituto Oviedo, impartidos desde una perspectiva de formación continua y de cultivo de intereses intelectuales diversos, orientados hacia la definición de una óptica sistemática, de segundo grado y estratégica desde la que sea posible intervenir en la realidad de nuestro presente pero comprendiendo con mayor precisión y claridad sus mecanismos de configuración, ya sea desde el plano económico, empresarial y social, ya desde el histórico, político y geopolítico, ya desde el religioso, artístico o cultural, o ya también desde el de las ciencias y las tecnologías.

El formato principal de actividad es el de las conferencias y seminarios, que serán organizados cada año con flexibilidad al modo de otros esquemas al uso –curso libre, clase abierta, diplomado–, dirigidos a un público ya formado en otras disciplinas, y que no están interesados necesariamente en la obtención de títulos de grado o de posgrado, pero que tienen una necesidad imperiosa de mantenerse activos en el ámbito del estudio, el conocimiento y el de la clasificación y comprensión crítica del mundo en su diversidad de planos de organización.

Nuestra perspectiva general de trabajo se define con arreglo a la convergencia de tres puntos de vista que estimamos imprescindibles para la correcta comprensión del mundo moderno, que a partir del siglo XVII entró en una dinámica teórica, científica y tecnológica irreversible que llega hasta nosotros, y que terminaría gravitando alrededor de la idea de producción como epicentro de toda antropología filosófica. Tales perspectivas son las de la economía, las ciencias y la filosofía.

Por cuanto a la escala y proyección, nuestra inspiración histórica es la Escuela Nacional de Altos Estudios que Justo Sierra creara en el decisivo año de 1910, y que levantó paralelamente a la Universidad Nacional –refundada también por él ese mismo año– con el propósito de cimentar la educación superior nacional cuya coronación sería el cultivo de las ciencias y las letras humanas, y que, una década después, habría de catapultar y consolidar José Vasconcelos con una proyección histórica de la que aún respiramos todos todavía.

Desde estas coordenadas generales, y con un faro de inspiración de definitiva impronta vasconceliana –el totalismo clásico de Odiseo–, espinosista –la potencia del entendimiento es la felicidad– e isidoriana –progresar es crecer en el conocimiento–, la Escuela de Altos Estudios del Instituto Oviedo inicia su andadura impulsada por la consciencia de la necesidad de formar ciudadanos históricos coherentes, interesados más que por las virtudes sensibles, por las intelectuales, y en ser capaces de vislumbrar, a escala estratégica, las rutas de acción que como sociedad nos han sido ofrecidas por la historia, por la política y por la experiencia americana simbolizada por el Pegaso de nuestro emblema, y que es ya en sí misma una modulación concreta y especial, en definitiva, de la experiencia universal.


Lección inaugural - Cartel